Erase en una galaxia muy muy lejana, habitaba un ogro verde y grande: Shrek. Le caracterizaba su negra capucha que el tapaba todo el rostro. Bajo su túnica con capucha se escondía una espada láser de color verde.
Un día en el que el planeta Criptón despertaba de un profundo sueño, excepto Shrek, llego un grito desde la lejanía:
– ¡Maestro!
Shrek se despertó de golpe y vio a un asno no muy grande mirándole fijamente.
– ¿Pero que...? - dijo Shrek con rabia -.
A lo que el Asno contesto:
– Levántese maestro. El entrenamiento debe empezar ya.
– ¿No podemos dejarlo para otro momento? - preguntó -.
– ¡NO! Tenemos que vencer al malvado Dark Brother.
Tras lo cual Shrek se levanto, salio de su casa y se dirigió a la sala de entrenamiento. Estuvieron entrenando mucho tiempo, lo suficiente para estar preparados. Cuando por fin lo estuvieron, partieron en el dragón milenario en dirección al planeta Petrus, donde les aguardaba su enemigo.
Comenzó la batalla, y tras mucha pelea láser el malvado Dark Brother lanzo un conjuro sobre el maestro Shrek y este calló fulminado. Con lo sucedido, Asno descargó toda su rabia contra el malvado abalanzándose sobre su cuello.
– Mátame y mataras a alguien importante para ti. Asno, yo soy tu padre.
– Lo siento, no ha colado.
– Entonces, ¿que es esto para ti?
Al decir esto se quito la armadura y dejo al descubierto una especie de caballo enano.
– ¿Me crees ahora? - pregunto -.
– De acuerdo, te dejare vivir, pero primero tienes que devolver a Shrek a la normalidad.
- Lo siento, no puedo – dijo simplemente Dark Brother -.
Y aunque Asno tuviera mucha rabia, tuvo que perdonar a su padre.
Unas semanas después decidieron que Shrek dormiría para siempre en el fondo del mar y a su “funeral” acudió todo el planeta (que tampoco es que fuese muy grande). Pero de pronto de entre la multitud salio Caperucita verde y le dio un beso a Shrek y este se despertó en un santiamén.
Shrek le pidió matrimonio a Caperucita verde y en dos semanas se casaron. Mas tarde, después de la boda, Dark Brother hizo un hechizo para que Shrek se transformase en un hombre y lo consiguió, aunque Shrek mantenía su color verde.
Y así todos fueron felices y comieron en el McDonalds.
Con la colaboración de Julian García del Pozo, el cual, paso del nivel avanzado al nivel bajo de castellano
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